hoy quiero que sea…

y esa era mi ilusión, muerta al fin

embriagada de emoción se vió cruda de realidad,

quién fue el que nos hizo perder el camino?

fue el destino quizás con sus hilos de desdén?

o nuestro amigo con su envidia insensata?

 

Y qué si hoy te busco como niño a su pelota?

Y qué si por hoy soy yo y no quien quieren que sea?

Y si hoy te busco y te encuentro?

Y si hoy no te pierdo como siempre?, como siempre

 

Esa noche de sonata clara

donde la bruma espontanea golpeaba tu cara y mis sentidos,

que ojos, que suerte, que gusto,

saberte ahí, y la porcelana de tus manos junto a las mías,

tu imagen, tu ser, la noche y mi ilusión

viajan conmigo, al parecer, por muchos, muchos años más…

Going back!

And so the epiphany must come to us all sometime and today it came to me. Little shocked I must say not because of what happen but because of how I feel. It is surprising though. I feel a loss. I feel emptiness inside there somewhere. I guess it is time to go back. I think it is time to be…just be.

I guess, I 

On est arrivé!!

"La patience est une virtue ils disent! Moi je ne sais rien. Je ne peux pas." -Georges dit- "Attends quelques jours George, ca va passer aussi."-Elli dit- "On dois trouver autre chemin, je ne peux pas etre si calme comme toi." Alors, George and Ellie veulent y aller a la Russie et trouver le frère de George. Il est mal a la tete et George veux l’emmener a Paris avec lui. Le problem est maintenant la visa pour rentrer a la Russie. C’est si difficile de l’obtenir. La Russie est si conciencuese avec le turisme. Si il y á quelque chose de bizarre, pas de visa. Ils le savent. George a eu une probleme de canvis quelques annees avant. La petite amie de son frére a ecrit une lettre pour lui dire qu’elle ne veut pas continuer s’occuper de lui. Elle est trop fatigueé. Ils n’ont pas d’argent ou de moyens de vie. Il a un maladie a la tete et il ne peux plus parler, manger et moins du tout, baiser.

George est parti quelques annees avant. Il ne voulait pas la misere de la Russie et il est arrive a Paris avec que ses vetements. Du temps en temps il a economise a zero son diner pour avoir de l’argent et acheter son carte orange. Ca c’etait si triste. Il avait pas trouve du travail pendant six mois et il n’avait rien pour continuer. Rentrer a la Russie etait hors de question. Son familie, ses amies, la pauvrété, la misére.

Un jour il etait si affamé et il avait considere voler un "mille feullies" de la patisserie de la coin. Il s’avait possé devant la vitrine pour quelques minutes avec cette regard dans ses yeux, la haine, la faim, la tristesse. Soudain, il prend une pierre avec toute l’intention de la jeter et tout a coup il ecoute quelqu’un crier. C’etait une femme. Il tourne ca tete et regard cette femme qui a la envie de fuir et un homme qui la poursuive. Ils sont desesperé toutes les deux. Elle pleure. George il s’approche tres vite a la femme et la prends dans ses bras. Elle le crie pour l’aider. Il se posse devant l’homme et le demande de s’arreter. L’homme se avalance sur George mais comme il est burré, se tomba.

George et Elli sont partis et elle lui demande pour l’emmener a son apartament. Ils sont arrivé et sans lui demander le donne un café au lait. Il pleuvé dehors. Elle pleuré. Il a faim. Il la prends dans ses bras une fois encore et ils s’ont dormit en entendant la pleuve ritmique dehors tomber sur la rue. 

La niña de los mil apodos!!

La conocí por casualidad entre mucha gente en esa calurosa y vacía ciudad. Llegó de repente como una brisa fresca entre tanto sol y polvo desértico vespertino. Verla me hacía sentir como si estuviera en un oasis paridisiaco aúnque estuviera parado en un monstruo de concreto a 100°F. Cuando ella estaba nada más existía, nada más importaba. No importaba el calor, ni el polvo, ni el sol. La veía y era guapa, terriblemente guapa. Hermosa como nadie más a miles de millas a la redonda. Distinta a todas las de ahí. Resaltaba de entre todas y a la vez no. Con la picardía natural de su sonrisa y ese modo tan sutil de llevarse. Firme y tierna. Segura e inocente. La veía mezclada entre multitudes de personas ensimismadas en sus libros y apresuradas por llegar a tiempo a su siguiente clase. ¿Cómo llegué a esta ciudad que unos años atrás ni sabía que existía? No lo sé. Nunca podré olvidarlo. Ahí, en ese lugar sin vida y sin entrañas, vacío como el corazón americano, ahí te encontré. Te encontré y desde el primer momento supe que mi vida jamás sería igual. Siempre quise tomarte entre mis brazos y verte a los ojos y nunca, nunca dejarte ir. Meterte dentro de mí y abrazarte por siempre, para siempre. Probablemente sentirías lo que siento al tenerte conmigo.

Los días pasaban y más quería tenerte entre mis brazos. Más te buscaba entre la gente y esperaba cualquier pretexto para ir a la biblioteca. Te diría que nunca te iba a dejar y que siempre te iba a proteger de todo lo malo de este mundo. Te diría que el día que nos conocimos fue el mejor de mi vida. Que no dejo de agradecerle al tipo que propició nuestro encuentro. Que estoy eternamente en deuda con él. Te diría que eres mi princesa. Que te mereces todas las flores del mundo. Que eres digna sólo de reyes y de príncipes y que a mí sólo me queda ser el hombre que dará todo por hacerte la mujer más felíz del mundo. Que no hay distancia ni tiempo suficiente para separarte de mí. 

Muchas millas, muchas personas, muchos sinsabores y muchas, muchas horas de paciencia para poder estar aquí contigo. Para que llegara este día. Para tomarte de la mano y poder decirte "Aquí estoy para darte todo lo que soy y todo lo que tengo". Para que sepas que mientras tú vivas, no habrá otra para mí. Para decirte que por fin llegué a mi destino, que por fin estoy aquí, que por fin estoy contigo mi niña de los mil apodos…."

Yo

El elixir non sacro!

…ahi estaba bajo de mi limpia y clara como ninguna que hubiera visto. Corría con fuerza y daba destellos de luz al chocar con las piedras por los reflejos del sol. Cristalina, transparente e inodora como toda agua debe de ser. Lo sabìa. Siempre lo he sabido. Ere el rìo prohibido. Ese rìo del que habìamos escuchado desde hace tanto tiempo y que nunca habìamos visto. Lo vi y era esplendoroso. Tentador como todo aquello que es prohibido. Su apariencia azul como el cielo me hacìa estremecer. No hacìa frìo y por alguna razòn mi cuerpo temblaba ante el espectàculo. Pareciera como si mi cuerpo no podìa contener la energìa que absorbìa del momento y descargaba con relàmpagos su emociòn. Me inclinè y dejè que mi cara se llenara de la brisa de la impestuosa corriente. Era fabulosa. No era ni frìa ni caliente. Fresca como la mañana y pura como la conciencia de un niño.

De pronto, la sensatez regresò a mi mente. Recordè el porquè estaba allì y que me era prohibido ir màs allà. Esa agua no me pertenecìa. No era mìa ni nunca lo iba a ser. Yo querìa creer que no era cierto. Llevè mis vacijas para llenarme de esa agua y disfrutarla en su plenitud. Querìa que ella corriera por mi cuerpo y saciara mis ansias de tranquilidad y sed. Tomè un poco entre mis manos y notè como se escurrìa de entre ellas. Se me escapaba de las manos y se llevaba con ella mi ilusiòn. Cada gota que escapaba de mis manos era una daga que se clavaba en mi corazòn gritàndome con todas sus fuerzas que no querìa estar conmigo. Yo, en un intento desesperado por retenerla conmigo, cerrè mis manos y apretè con todas mis fuerzas…fue inùtil. Mis acciones solo comprimìan màs mi angustia al ver como era imposible salvar algo que no podìa tomar. Ese lìquido fresco y perfecto. Ese jarabe de vida, ese elixir non sacro se fue y jamàs volviò.

En la vieja Paris!!

Es domingo y Luc se levanta temprano y sale corriendo de su escondite para esperar pacientemente al boulangere. Espera pacientemente y al mirarlo dar la vuelta por la esquina su corazòn salta de alegrìa. Ese momento en el cual veìa la rueda delantera de la bicicleta doblar la esquina le provocaba un vuelco en el corazòn. El boulangere pasa y con una sonrisa le pregunta còmo habìa pasado la noche. "Pas mal, comme toujours on pourrait dire" El boulangere sonrìe y le pasa el pan cotidiano que guarda para èl. No era la gran cosa, era sòlo un pan y sin embargo para Luc era uno de los dos momentos màs sagrados del dìa. Procuraba no devorar el pan para poder disfrutarlo con calma en el escondite acondicionado para tal efecto. No es que alguien quisiera robarle su pan (y lo guardaba como si asì fuera) sino que le gustaba la rutina de saborear cada miga hasta el ùltimo bocado. Al fin y al cabo era todo lo que comìa durante el dìa la mayorìa de las veces. Corrìa despavorido con el pan entre sus manos y al fin llegaba al dicho escondite. Su escondite era dentro de un baùl a la salida de una vecindad donde obviamente no habia niños. Digo obviamente porque si los hubiera habido seguramente no serìa el lugar idòneo para esconderse. Tomaba el pan que a veces era de dulce y a veces una simple baguette (que en Parìs es mucho decir) y lo partìa con suma delicadeza. Lo miraba, lo olìa, analizaba su textura hasta la ùltima partìcula de cada grano de trigo molido y horneado; lo ponìa en su boca con los ojos cerrados para poder absorber hasta el ùltimo resquicio de sabor y al tenerlo ahì cerraba despacio la boca y lo enjugaba con un poco de saliva; masticaba lentamente hasta que no quedara trazo alguno del bocado. El resto de ellos se sucedìan uno a otro con la misma rutina hasta que no quedaba nada. Nada, sòlo el olor mezclado de saliva, mugre y pan en sus manos que a pesar de tenerlas sucias, lamìa con fervor para retomar de ellas el extracto que habìa dejado aquel delicioso banquete.

     Al terminar con el pan, Luc se quedaba un rato dentro del baùl casi disfrutando como el pan recorrìa sus entrañas y esperaba hasta no sentir rastro alguno dentro de sì del desayuno. Cuando esto pasaba, lograba animarse para salir del baùl y dirigirse a la plaza. Ahì en la plaza se encontraba el segundo festìn del dia que Luc adoraba, la pelota.

Hazel!!

  …ella lloraba, caía la noche y no podía hacer que sus lágrimas se detuvieran. Seguía hablando y hablando sacando palabras a la mayor velocidad que pudiera para saber cuál era la que ella quería escuchar y poder confortar su pena. Nada pasaba. Me miraba como si fuera transparente, como si viera a la gente que pasa através de mi. Fue horrible. Por un segundo quisiera que no hubiese pasado. Por un segundo quería salir de mí y meterme en ella para decirle sutilmente a su corazón que esto también iba a pasar y que debía de reponerse. Que yo quisiera no haberle causado esta pena y que quisiera poder hacer algo al respecto. Me miró, secó la lágrima que recién acababa de brotar y partió. Siempre estoy aquí para cuidarle. Siempre me salgo de mi camino para observarla por un momento y asegurarme de que está bien. Cuando puedo dejo alguna nota o alguna señal de que vivo pensando en ella y de que nunca la dejaré sola. En el camino a mi guarida eterna soplo con vehemencia para mover los vientos y que la brisa de mi aliento llegue a sus mejillas. Le dejo saber que estoy bien, que la quiero y que es hora de que me deje ir. Es casi imposible de aceptar. Es imposible de soportar. Ojalá por un segundo no me hubiera querido, ojalá por un segundo no la hubiera conocido. No se cómo hacerla enteder que no existe el destino y que somos una vil jugarreta del azar.

    Llego a mi estancia y siento una gran alegría. Pienso en ella nuevamente y sonrío pensando en que el día del reencuentro ella será yo y yo seré ella junto con todos los que alguna vez nos quisieron y a quien alguna vez quisimos. La abrazo una vez más y le digo "Bienvenida" a lo mejor no partimos, a lo mejor no nos fuimos, a lo mejor estamos regresando a casa.

Morning!

Yesterday was so much fun. The hangover is not and I’m hungry as I’ve ever been. I smile when I see you there naked lying "a cote de moi" in all splendour. I quietly slip out of the bed to let you sleep a little longer, just enough so we can have a do over. I take a shower thinking about what I’m going to prepare for breakfast, eggs, pancakes, both? As I get out of the shower I see some movement in the bed. The sun has finally shined in your eyes and you start to move slowly enough so that I can peek at the side of your hip smooth and perfect but not actually being able to see it all. It drives me crazy how infatuating your skin is. How your smell filtres through my pores and enerves every single sense in me. I lay next to you and barely touch your thigh with the tip of my fingers. Not pressing, just caressing very gently in order to feel but not to make feel. The white sheets make the sun light up the room as if it was a thousand bulbs. Not a better image of you. Your hair looks like it’s been painted by Renoir in his fat paint technique.  The room needs to breathe. I open the window and let the breeze of the air join our little morning routine. I stop and smell the air. I fill my lungs with the gentle breeze of morning with a subtle mix of soil, rose perfume and coffee. I feel tired but great. I grab your hand and kiss you on the lips, you, barely awaken, hug my arm and pull me down so you can press your cheek next to mine. You whisper "kiss me as if you had never kissed me before and you’ll never kiss me again", I put my  hand in the back of your head and slowly I lean towards you. I smell once again your natural scent and shiver. Nothing matters anymore, it’s just you and me and our perfect kiss.

The perfect night!

  Never have believed in destiny or any of that crap. Seemed so naive, so bourgeois, so useless. However for one instant all the planets seemed to have lined up for me that time. Coincidence? I don’t think so. It was so perfect to be coincidence. Nothing could have explained it better. Not even god’s will, nor destiny, nor adventure.

    One nights stands are dangerous propositions for those of us who like relationships. So it was for me the day I met you. It was just a dirty environment filled with smoke all over, trash cans, drunk people and weird music. I was trying to get across the room to some friends and you were there in the middle. The random bits of "The world is mine" crossed my head as I smiled back at you to show some of the appreciation I felt to find such a beautiful face in the middle of all that dust and noise. You smiled back and suddenly I realized that all that people pushing us together were meant to do that so I could dance with you that moment. Everything made sense. I, for the first time, saw my counterpart in the world in front of me smiling back. Trivial conversation started that I can’t seem to remember but everything was fluent. -Where ‘you goin’ -Nowhere- I lied -What about you -not far it seems- you said and we got out of mess street. We talked and talked all night long. You had a boyfriend obviously and I wasn’t alone either. It’s perfect I thought. Couldn’t have been better for me. All the weird tension was not there, and we seemed to have learned the difficult steps of getting to know each other. Blond (obviously), blue eyes as I’d never seen before and there, very close to me. We walked wherever we wanted and talked about whatever we wanted, i.e…everything and nothing at the same time. It felt so good to find somebody who understood all the weird things and all of the demons we carry along. We laughed so hard all night long. You said something like "Beauty is not in the eyes of the beholder but in the eyes of the beer-holder" We laughed again and it was just perfect.

    Got to the flat and we ended up listening to all kinds of music and we ended up with Disney music which amazingly enough we both seemed to like very much. "A whole new world", "Be prepared", and our favorite "Reflections" from Mulan. We danced, we had some wine, we kissed and we hughed to sleep. The Perfect night. I spent all night smelling your hair and feeling the rithmic pounds of your heart. I memorized all of your little details from the fine curves of your body to the last eyelash of your eyes. I notized the smoothness of your skin and your perfect smell. I wanted to make the time stop…

 My head hurts form the night before and I can’t seem to remember where I am. I wake up and you’re gone. Not even your scent remains. I look for a note, a phone number or a letter that lets me know it’s not useless to keep looking for you. Unwillingly I sit down, nothing remains, not even your clothes. I look you up around the small apartment with my eyes as if you were going to appear under the sheets…nothing happens, nothing remains.

   I met my friends in the afternoon and we all talk about the great night just gone and we amuse ourselves talking about who was drunker than whom. When they ask me what had happened to me, I can only smile thinking about your eyes. I tell them so and they all look at me as if I was still drunk. Apparently nobody knows you or has even heard about you. I begin to wonder whether you were a dream or not. Many days later I learned that you were the friend of a friend just passing by. I ask for information to reach you but nobody knows anything. Not a phone number, not an email addresse, nothing. I realize then that perfect nights are not meant to last. Maybe if I saw you again I’d realize that you’re not the perfect girl I remember, maybe you’d not be as cool or as beautiful as I know, maybe you would not be you.

Como la primera vez!

  Hoy te mencioné de nuevo y por un segundo se me quebró la voz del dolor de no tenerte. No sé cuándo fue la última vez que te vi y en todo mi ser sigo lleno de ti. Tuve que contener el aliento mientras pronunciaba tu nombre después de no hacerlo desde hace tiempo. Me duele como si fuese ayer. Me duele tanto que no puedo concentrarme porque un recuerdo de tu presencia volca toda mi razón y toda mi existencia. Recuerdo como si fuera la primera vez el día que te vi y supe que mi vida no era la misma. No las palabras ni el resto de los detalles, sólo veo tu luz llenando la sala como un sol que consume a todos los planetas a su alrededor. Todos nos consumimos en ti y todos giramos alrededor de ti. Sentimos tu calor y tu presencia. Aún los que creen no repararlo saben que algo los mueve y los calienta con gran pasión y los mueve con una fuerza capaz de mover al más despistado. Me preguntaron por ti y por todo lo que eres o fuiste y no supe que contestar. Cómo puede alguien hablar de lo divino después de haberlo conocido y no parecer un loco? Así parezco yo, un loco cuando tu esencia se adentra en mi como la primera vez.

  Qué te dije? -Eres de ahi también? -Sí y tú?-No, yo no. -Eres foráneo? -Tampoco. -Pero quería serlo en ese momento porque quería ser todo lo que tu quisieras que fuera. La primera vez. La primera vez que tus ojos se clavaron en mi alma como agujas que no pude detener y que además de deslumbrarme con su luz, me estrujaron el pecho dejándome un nudo que jamás quitará su llaga y su cicatriz porque por más que quiera o por más que no te vea o por más que otras sean una inútil caricatura de ti, tú serás la mujer que se quedó con mi alma y, al parecer, jamás me la va a regresar…